Por Redacción O’Neill Clan
Entre los O’Neill que forjaron su carrera lejos de Irlanda, ninguno brilló tanto como Owen Roe O’Neill, en irlandés Eoghan Ruadh Ó Néill, «Eoghan el Pelirrojo». Sobrino de Hugh O’Neill, pasó casi toda su vida adulta al servicio de la monarquía española y regresó a su tierra ya veterano para protagonizar uno de los episodios más brillantes de la historia militar irlandesa.
Un joven en el exilio
Owen Roe nació hacia 1585 en el Ulster, hijo de Art MacBaron O’Neill, hermano de Hugh. Siendo muy joven abandonó Irlanda tras la derrota de la Guerra de los Nueve Años y, como tantos otros nobles irlandeses, encontró su sitio en los Países Bajos españoles. Allí ingresó en el regimiento irlandés creado al servicio de España y mandado inicialmente por su primo Henry O’Neill, hijo de Hugh.
Treinta años en los ejércitos de España
Durante tres décadas, Owen Roe participó en las campañas de Flandes, uno de los escenarios bélicos más exigentes de la Europa de la época. Aprendió el arte de los asedios, la disciplina de las picas y los mosquetes y la organización de un ejército profesional. Fue ascendiendo hasta mandar el regimiento irlandés y ganarse la confianza de los mandos españoles.
Su momento de mayor fama en el continente llegó en 1640, cuando defendió la ciudad de Arras, en el Artois, frente a un enorme ejército francés. Aunque la plaza terminó capitulando tras semanas de asedio, la defensa fue tan tenaz que el propio enemigo reconoció su valor y Owen Roe obtuvo una salida con honores. Aquel episodio le dio prestigio en toda Europa.
El regreso a Irlanda
En 1641 estalló en Irlanda una gran rebelión católica y, poco después, se formó la Confederación de Kilkenny, un gobierno irlandés que controlaba buena parte de la isla. Los rebeldes del Ulster necesitaban un líder con experiencia militar y pensaron inmediatamente en el sobrino de Hugh O’Neill. En el verano de 1642, Owen Roe desembarcó en Donegal, en el Lough Swilly, a pocos kilómetros del lugar desde el que su tío había partido al exilio treinta y cinco años antes.
Su primera tarea fue transformar a grupos de combatientes poco organizados en un ejército disciplinado, aplicando todo lo aprendido en Flandes. Le llevó años, pero el resultado fue el Ejército del Ulster, la fuerza más eficaz de la Confederación.
Benburb: la gran victoria
El 5 de junio de 1646, junto al río Blackwater, en Benburb (condado de Tyrone), Owen Roe se enfrentó al ejército escocés del general Robert Monro. Eligió con cuidado el terreno, aguantó la posición durante horas para que el sol de la tarde quedara a espaldas de sus hombres y lanzó un ataque decidido con las picas. El ejército de Monro se desintegró y sufrió grandes pérdidas, mientras que las bajas irlandesas fueron muy reducidas. Benburb es considerada la mayor victoria de un ejército irlandés en el siglo XVII.
Una muerte que cambió la guerra
Tras Benburb, las divisiones internas de la Confederación impidieron aprovechar la victoria. En 1649, con Oliver Cromwell desembarcando en Irlanda, Owen Roe llegó a un acuerdo para unir fuerzas contra el ejército parlamentario, pero enfermó gravemente y murió el 6 de noviembre de 1649 en el castillo de Cloughoughter, en el condado de Cavan. Muchos historiadores creen que, de haber vivido, la conquista cromwelliana habría sido mucho más difícil.
Un héroe de dos naciones
Owen Roe O’Neill simboliza como nadie el vínculo entre los O’Neill y España: un irlandés formado en los tercios, que llevó a su tierra la experiencia militar española y la puso al servicio de la causa de su familia. En el siglo XIX, el poeta Thomas Davis le dedicó un célebre lamento, y su nombre sigue siendo hoy uno de los más recordados de la dinastía.
Preguntas frecuentes
¿Quién era Owen Roe O'Neill?
Un militar irlandés, sobrino de Hugh O'Neill, que sirvió unos treinta años en los ejércitos españoles en Flandes.
¿Qué pasó en la batalla de Benburb?
El 5 de junio de 1646 Owen Roe derrotó al ejército escocés de Robert Monro en el condado de Tyrone.