Antes de que Derry y Meath encendieran sus hogueras, Irlanda ya había abierto el Halloween con Dublín. La ciudad que vio nacer a Bram Stoker, autor de Drácula, celebró del 23 al 26 de octubre la nueva edición del festival que lleva su nombre, cuatro días de espectáculos repartidos por teatros, calles, parques y espacios históricos.
Un escritor dublinés que inventó un mito
Bram Stoker nació en Clontarf, en el norte de Dublín, en 1847, y publicó Drácula en 1897. Su novela dio forma al vampiro moderno, y aunque la historia transcurre entre Transilvania e Inglaterra, la crítica ha rastreado en ella ecos del folclore irlandés, de la tradición gótica de autores como Sheridan Le Fanu y de las leyendas sobre muertos que regresan. El festival que lo honra, organizado por el Ayuntamiento de Dublín, quiere precisamente eso: unir literatura, cultura popular y patrimonio.
Lo que ofreció esta edición
El programa combinó propuestas gratuitas y de pago. Entre las primeras estuvo Stokerland, una zona familiar en el parque de St. Patrick’s del 24 al 26 de octubre, con actividades pensadas para niños. También fue gratuito, aunque con reserva, Dracula’s Disco, una fiesta con disfraces el lunes 26 en la Round Room de la Mansion House. En el Museo Nacional de Irlanda se celebró el domingo un taller de máscaras, de entrada libre.
La oferta de pago incluyó tres rutas a pie, el recorrido sobre Bram Stoker, la ruta de la Dublín encantada y «El lado oscuro de la mitología irlandesa», a 15 euros cada una, además del espectáculo Stitch en el teatro Smock Alley durante todo el festival y Petrified, un pódcast de terror en directo en el Project Arts Centre el viernes 23. El cine Light House proyectó el domingo 25 la restauración en 4K de Drácula (1958), con Christopher Lee, y Dacre Stoker, familiar del escritor, participó en una charla en Trinity College sobre las influencias de la novela.
Fiáin: el desfile de Macnas
La gran cita pública fue el desfile de Macnas el lunes 26 de octubre a las siete de la tarde. La compañía de Galway, conocida por sus espectáculos con figuras monumentales, presentó Fiáin, un término gaélico que remite a lo salvaje, inspirado en los paisajes del oeste de Irlanda y en la imaginación irlandesa. El cortejo salió de North Great George’s Street y recorrió Great Denmark Street, Gardiner Place, Mountjoy Square, Gardiner Street y Seán McDermott Street, en el centro-norte de la ciudad. El espectáculo es gratuito, no exige entrada y la organización pide llegar a partir de las 18:45 para no ocupar el espacio con demasiada antelación. Había además plazas accesibles reservables para personas con movilidad reducida o que necesiten un entorno más tranquilo.
Que un desfile así recorra barrios del norte de Dublín tiene un valor añadido: lleva el festival a calles que no siempre figuran en las rutas turísticas y convierte a los vecinos en público y protagonistas.
Dublín dentro del mapa irlandés de Halloween
El Bram Stoker Festival funciona como antesala de la campaña nacional «Ireland, Home of Halloween», que del 28 de octubre al 1 de noviembre se extendió a Derry, Meath, Kilkenny, Limerick, Longford, Westmeath, Galway, Kerry y Fingal. Entre una y otra cita, Irlanda ofrece más de una semana de programación donde cabe todo, desde un taller infantil hasta una procesión de fuego.
Una ciudad con mucha historia para el viajero O’Neill
Quien visite Dublín por Halloween y tenga raíces irlandesas puede aprovechar el viaje para ir más allá del espectáculo: el Museo Nacional, la Biblioteca Nacional, el Trinity College y la cercana Meath enlazan con la historia de los clanes gaélicos, incluida la de los O’Neill. Dublín, en definitiva, demuestra que el terror también es patrimonio cuando se cuenta con inteligencia.