Una flota española desembarcó en el sur de Irlanda para apoyar a Hugh O'Neill. El asedio de Kinsale decidió el destino del Ulster gaélico y unió para siempre a los O'Neill con España.
Sobrino de Hugh O'Neill, se forjó durante tres décadas en los ejércitos de España en Flandes antes de regresar al Ulster y lograr la victoria de Benburb en 1646.
Educado entre ingleses y proclamado rey a la manera gaélica, Hugh O'Neill encabezó la mayor rebelión irlandesa del siglo XVI y buscó en España la alianza que podía cambiarlo todo.