Si hay un festival irlandés de Halloween que mira al pasado sin ser un museo, ese es el Púca Festival. Entre el jueves 29 de octubre y el domingo 1 de noviembre, los pueblos de Trim y Athboy, en el condado de Meath, han vuelto a celebrar Samhain con cuatro noches de espectáculos, música, relatos populares y fuego. El nombre alude al púca, el espíritu cambiante del folclore irlandés que puede aparecer como caballo, cabra o liebre, y que según la tradición estropea las zarzamoras cuando termina octubre.
Un festival entre dos mundos
La edición de este año giró en torno a la idea de territorios suspendidos «entre mundos», una metáfora de Samhain, la noche en que la frontera entre vivos y muertos se difumina. La programación mezcló mitología irlandesa, música, humor, artes callejeras, narración oral, actuaciones con fuego y gastronomía. Buena parte de la oferta callejera es gratuita, mientras que los conciertos, los espectáculos y las experiencias en recinto cerrado se venden con entrada.
El cartel musical reunió a nombres de primera línea de la escena irlandesa como The Coronas, Glen Hansard, Róisín O, Hothouse Flowers, Jerry Fish, Qween y el Dublin Gospel Choir, junto a monólogos de humoristas como John Colleary y Shane Daniel Byrne.
El fuego de Athboy y la memoria de Tlachtga
El momento más simbólico llega en Athboy, con la ceremonia del encendido del fuego de Samhain. La localidad está junto a la colina de Tlachtga, conocida como Hill of Ward, donde la tradición sitúa la gran hoguera de Samhain de la Irlanda antigua. Encender allí un fuego en la noche de Halloween es una forma de reanudar una costumbre que la arqueología y la leyenda atribuyen a este paisaje desde hace siglos. En Athboy se celebró además el Banquete de Samhain, una cena de cuatro platos con música y baile irlandeses para mayores de 18 años, con un precio de 85 euros más gastos de gestión.
Trim, el castillo y la procesión del púca
La otra sede es Trim, dominada por el castillo anglonormando más grande de Irlanda. Sobre esa fortaleza del siglo XII se proyectó este año la procesión del Púca, con intérpretes, músicos, figuras animadas gigantes y efectos de iluminación. Trim acogió también el Púca Trail, un circo de Samhain, sesiones de cuentacuentos, visitas guiadas patrimoniales y un mercado de la cosecha que los organizadores dijeron mayor que en ediciones anteriores.
El conjunto es un buen ejemplo de turismo de patrimonio: en lugar de importar una fiesta, Meath convierte sus castillos, sus colinas y su folclore en el escenario.
Un festival dentro de una gran campaña nacional
El Púca forma parte de la campaña «Ireland, Home of Halloween», que este año se desarrolló del 28 de octubre al 1 de noviembre y que cuenta, junto con Derry Halloween, con siete núcleos regionales: Fingal, Galway, Kerry, Kilkenny, Limerick, Longford y Westmeath, y Meath y Louth. Según Fáilte Ireland, la edición de 2025 reunió más de 830 eventos, superó los 322.000 visitantes y tuvo un impacto económico estimado superior a los 43 millones de euros. La consolidación del Púca refuerza a Meath como destino de otoño, fuera de los meses de máxima afluencia.
Meath, tierra de Altos Reyes
El festival transcurre en una de las zonas con más carga histórica de Irlanda. A pocos kilómetros están la colina de Tara, sede tradicional de los Altos Reyes, y el complejo de Brú na Bóinne con Newgrange. La genealogía tradicional sitúa en esos Altos Reyes el origen de los Uí Néill, la familia de la que descienden los O’Neill. Quien viaje a Trim en Halloween puede, por tanto, completar la visita con un recorrido por los lugares donde empieza la historia del clan.
Para el próximo año, el consejo práctico es el de siempre: reservar con tiempo alojamiento en Trim y alrededores, llevar calzado impermeable y comprobar los horarios en la web oficial poco antes de cada acto, porque el viento o la lluvia pueden alterar el programa al aire libre.