Descubre Tipperary: la Roca de Cashel, antigua sede de los reyes de Munster, el castillo de Cahir y el Glen of Aherlow.
En el centro-sur de Irlanda, Tipperary es célebre por sus fértiles llanuras —conocidas como el «granero de Irlanda»— y por uno de los monumentos más imponentes de la isla: la Roca de Cashel. Sobre un promontorio calcáreo que domina la llanura de Tipperary se alza este conjunto de edificios medievales, antigua sede de los reyes de Munster y, según la leyenda, lugar donde san Patricio utilizó un trébol para explicar el misterio de la Santísima Trinidad. Su catedral gótica en ruinas, su torre redonda y la capilla románica de Cormac forman uno de los conjuntos eclesiásticos mejor conservados de Irlanda.
A poca distancia, Cahir Castle se alza sobre una isla rocosa en el río Suir, y es uno de los castillos más grandes y mejor conservados del país, prácticamente intacto desde el siglo XV. Su solidez defensiva lo convirtió en escenario de asedios decisivos durante las guerras isabelinas en Irlanda.
Al sur del condado, el Glen of Aherlow ofrece un valle exuberante entre las montañas Galtee, las más altas del interior de Irlanda, con rutas de senderismo que recorren bosques centenarios y miradores sobre el valle del Suir. Clonmel, la capital del condado, conserva su trazado amurallado medieval y una animada escena gastronómica junto al río. Tipperary combina así la grandeza monumental de Cashel con paisajes rurales que explican por qué esta tierra ha sido, durante siglos, sinónimo de abundancia y de la Irlanda profunda y ganadera.