El mayor condado de Irlanda combina una ciudad orgullosa y vibrante, pueblos marineros de postal, acantilados atlánticos y una historia que también pasa por Kinsale y los O'Neill.
Educado entre ingleses y proclamado rey a la manera gaélica, Hugh O'Neill encabezó la mayor rebelión irlandesa del siglo XVI y buscó en España la alianza que podía cambiarlo todo.
Durante más de quinientos años, cada nuevo O'Neill fue proclamado rey sobre una silla de piedra en esta colina de Tyrone. Hoy sigue siendo el lugar más simbólico de la dinastía.