La dinastía O’Neill (en irlandés, Ó Néill) constituye una de las familias de origen gaélico más influyentes en la historia de Irlanda. A lo largo de los siglos, sus miembros ocuparon posiciones de poder y prestigio tanto dentro del territorio irlandés como en otras regiones. Como soberanos de Cenél nEógain, formaron parte esencial de los Uí Néill del Norte, junto con la casa O’Donnell, consolidándose como una de las principales fuerzas políticas de la época. Según la tradición, sus antepasados gobernaron el reino de Ailech durante la Alta Edad Media y descendían del legendario Niall de los Nueve Rehenes.
Entre sus figuras más destacadas se encuentran Niall Glúndub y Domnall ua Néill, ambos reconocidos como altos reyes de Irlanda, y de quienes el linaje tomó su denominación. Desde el año 1232 hasta 1616, los O’Neill ejercieron como monarcas independientes de Tír Eógain, controlando amplias zonas del norte de la isla, especialmente en la provincia de Ulster, en áreas que hoy corresponden a los condados de Tyrone, Londonderry y Antrim, dentro de Irlanda del Norte.
Tras la integración de sus dominios en el Reino de Irlanda y su posterior inclusión en la Plantación de Ulster, la familia se vio envuelta en importantes conflictos políticos y militares. Entre estos destacan la Rebelión de Tyrone, la Huida de los Condes, el levantamiento irlandés de 1641 y las Guerras Confederadas Irlandesas, episodios que marcaron el declive definitivo de su poder tradicional.
El linaje Ó Néill sostiene su origen en Niall Glúndub, rey de Ailech durante el siglo X y reconocido como Rey Supremo de Irlanda. Perteneciente a la rama Cenél nEógain de los Uí Neill del norte, Niall fue el antepasado de una de las familias más influyentes de Irlanda. El primero en adoptar el apellido patronímico fue su bisnieto, Flaithbertach Ua Néill, consolidando así la identidad familiar que perduraría durante siglos.
Entre los años 1080 y 1160, el linaje no aparece en registros históricos no irlandeses, dejando un vacío en las fuentes externas sobre su actividad en ese período. En 1167, el rey de Irlanda, Ruaidrí Ua Conchobhair, emprendió una expedición al norte y procedió a dividir el reino de Ailech en dos territorios. La región al norte de Slieve Gallion fue asignada a Niall Mac Lochlainn (McLaughlin), mientras que la zona sur quedó bajo el control de Áed Ua Néill. A partir de ese momento, ambas dinastías iniciaron una prolongada disputa por el dominio de Tír Eoghain, conflicto que culminó en 1241 con la batalla de Caimeirge, donde los Ó Néill lograron la victoria definitiva sobre los Mac Lochlainn, consolidando su poder en la región.