Según la obra Nobleza de Burke, los descendientes del príncipe Con MacBryan O’Neill, heredero de Clanaboy, se mantuvieron firmemente fieles a las tradiciones de su linaje a lo largo de todas las adversidades que enfrentaron. A pesar de las graves consecuencias derivadas de las confiscaciones, lograron preservar una parte limitada de su patrimonio. Todo indica que optaron por honrar el juramento solemne de su antepasado, Donald O’Neill, rey del Ulster, quien había prometido “combatir hasta el final de su vida”, en lugar de adaptarse a las nuevas circunstancias políticas y sociales, como sí hicieron, con mayor pragmatismo, los descendientes de Shane MacBryan.